Jack, I swear

Es esta una frase que me golpeó como pocas, que me recogió el alma y me dejó pensando por varios días, como vacío, como incompleto.

La película Brokeback Mountain es de esas pocas historias gay que ha llegado al cine, más aún las carteleras internacionales y juntando a dos grandes actores: Heath Ledger (o el Joker de Batman que en paz descanse </3) y Jake Gyllenhaal (a quien seguro han visto más de una vez) en los papeles protagónicos. Tan cliché como el libro de  Fernando Molano, la historia de estos dos vaqueros es un must para cualquiera homosexual. La película basada en el libro con el mismo nombre, narra la historia de dos vaqueros contratados para cuidar un rebaño de ovejas en una montaña; a pesar de no conocerse, la obligada convivencia los acercara poco a poco, permitida también por la soledad de la montaña. Sin embargo, al bajar de la montaña cada uno enfrenta el hecho de que tiene su propia vida y es eso lo que rompe el corazón del espectador, o por lo menos el mio cada vez que pongo su nombre en Netflix.

Cada minuto siguiente de la película, a pesar de localizarse en una época ya lejana, retumba en mi cabeza con solo escuchar el título de la película. La promesa de una vida ideal, de una familia normal y hasta una jubilación tranquila, están totalmente apañadas por la angustia de una relación secreta, bajo la mesa, de un amor solo posible bajo excusas de viajes de pesca, un amor que nace y fluye de forma tan natural como cualquier otro. Uno entre dos hombres, vaqueros como el perfecto modelo masculino americano, dos Marlboro Man amándose y luchando contra todo para que nada dañe su amor, así tengan que vivir una mentira, amor es amor a fin de cuentas, gústele al que le guste, duélale a quien le duela.

Tendré ahora que ver la película otra vez y espero que alguien más le de una oportunidad sin pensar en pretenciones de que es muy mainstream gay. De hecho, ni categoría gay debería tener, pues esta misma ni debería existir, “Secreto en la Montaña” es una historia de amor en su estado más puro y escencial, al final hasta ni cuenta se da uno que son dos hombres, supongo que hasta tiene algo de pansexual en todo eso, mirando más allá de lo físico hasta llegar a la esencia misma de las personas, como personas sin diferenciaciones, solo dos seres y su amor. y es que ojalá fuera así ¿no?, pero supongo que entonces no habría argumento ni premisa para realizar un libro y mucho menos un filme, hay que ilustrar algo que se interponga y dañe el amor, y qué mejor antagonista que la sociedad misma y sus miedos, porque no es más que eso, miedo.

Buscaré la película otra vez, y por aquí dejo un fragmento de una pelea entre Jack y Ennis, tan desesperados como enamorados, articulando otra frase más, como muchas otras de la película, de esas que me dejan con ese no sé qué en el pecho.

Germán Izquierdo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s